La negociación entre NVidia y ARM está lejos de estar cerrada

La UE y el Reino Unido están listos para comenzar a investigar la fusión, informa el Irish Times. Fuentes familiarizadas con el asunto dijeron a la publicación que el acuerdo será investigado a fondo y puede ser aprobado incondicionalmente o con concesiones.

La investigación surge en respuesta a las preocupaciones de que el acuerdo otorgue a Nvidia el poder de monopolio sobre los licenciatarios actuales de Arm. Las fuentes dicen que la investigación recién está comenzando, ya que aún no se ha presentado la documentación en Bruselas.

La Autoridad de Mercados y Competencia del Reino Unido está recopilando declaraciones de varias empresas sobre sus opiniones sobre la adquisición. Anteriormente, los rivales de Nvidia querían que se detuvieran las negociaciones.

El cofundador Hermann Hauser escribió en una carta el año pasado al Comité de Asuntos Exteriores del Reino Unido diciendo que permitir que Nvidia adquiera el ARM «le daría a Nvidia una posición dominante en todos los segmentos de procesadores y crearía otro monopolio tecnológico».

Si se aprueba la adquisición, solo exacerbaría aún más las preocupaciones de Gran Bretaña sobre gigantes tecnológicos como Google, Facebook, Netflix y la influencia de Amazon en el Reino Unido, dijo Hauser. Nvidia es uno de los 500 licenciatarios ARM en todo el mundo. Si Nvidia adquiere ARM, se convertirá en el licenciante de estos contratos. Los rivales de Nivida siguen pidiendo que se bloquee el trato.

Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, le había dicho anteriormente al Financial Times que «Nvidia mantendrá un modelo de licencia abierta» y que «no tiene intención de permitir o denegar ofertas a ningún cliente».

Un portavoz de Nvidia dijo a Fortune: «El proceso regulatorio avanza según lo planeado» y que la empresa «comprende plenamente que los gobiernos y reguladores pertinentes revisarán esta transacción en detalle, como deberían, dada la importancia del acuerdo». Nvidia sigue confiando en que recibirá las aprobaciones regulatorias necesarias para completar la adquisición.

Sin embargo, es comprensible que una fusión de este tamaño, entre gigantes tecnológicos, deba someterse a un análisis detallado. Facebook, por ejemplo, dijo que no combinaría las cuentas de usuario de WhatsApp y Facebook cuando adquirió la plataforma de mensajería en 2014 y ahora, 7 años después, estamos viendo la inminencia de esta acción.